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A estas alturas del siglo XXI podemos decir que la mayoría de las mujeres de este mundo moderno hemos escuchado hablar de los anticonceptivos hormonales, y porque no, una gran cantidad de nosotras también los hemos usado como método de planificación, o para el acné, o como tratamiento médico a alguna afección como endometriosis, Síndrome de ovarios poli quísticos (SOP) y hasta para “regular el ciclo menstrual”.

Podríamos pensar entonces que este es el santo grial en el mundo femenino porque sirve para “todo”, los encontramos en todas las farmacias y disponibles para todos los presupuestos, y en muchas ocasiones se toman sin prescripción médica alguna.

En mi caso, la primera vez que las probé era una adolescente, estaba iniciando mi vida sexual y quedarme embarazada claramente no era una opción, así que pregunté a una “experta” en el tema, una amiga, adolescente como yo pero que llevaba más tiempo consumiéndolas. Me dijo dónde comprarlas y en ese entonces costaban como 4 mil pesos colombianos (igual era exageradamente barato para la época) así que imaginemos de una vez la calidad y el riesgo. También me aconsejó guardarlas en el bolsillo de un pantalón que no me pusiera para que no tuviera el riesgo que mi mamá lo sacara a lavar y descubriera que su niña andaba tomando esas cosas.

Alcancé a tomarme dos tabletas, y algo me decía que no estaba bien seguirlo haciendo, otra amiga me comentó que ella usaba las mismas y le salieron unas manchas en la cara y algo de bigote, así que eso sumado a mi presentimiento, fue suficiente para decidir no tomarlas nunca más. 

A lo que voy es que no solo en la adolescencia sino a lo largo de nuestra vida tomamos decisiones que pueden afectar directamente nuestro cuerpo sin saberlo, es nuestro deber consultar, cuestionarnos, estar informadas y así tomar una decisión basadas en algo más que una recomendación de alguien.

Así que bueno, este no es un texto para hablar de los beneficios de estos métodos hormonales, que seguro ya los hemos escuchado, tampoco de satanizarlos, pero sí de ir un poco más allá y preguntarnos si es que nunca lo hemos hecho, en serio es este el método que quiero usar?

Entonces, para empezar, como mencionamos arriba, siempre hemos escuchado que las píldoras regulan ciclo… y si te dijera que la píldora NO regula el ciclo menstrual, sino que lo suprime? Emmm, otra vez, qué? Perdón? Si leí bien? No puede ser, es mentira porque mi menstruación sigue llegando y ahora como un relojito cada 24 días. 

Bueno antes que me llames mentirosa, o como quieras llamarme presta atención a lo siguiente:
El ciclo menstrual se llama ciclo porque se compone de 4 fases que se repiten en cierto orden una y otra vez, estas fases son en palabras cristianas y muy básicas para que todas lo entendamos:

  • 1.Menstruación: (desprendimiento del endometrio, días del sangrado)
  • 2.Fase Folicular o Fase Preovulatoria
  • 3.Fase Ovulatoria
  • 4.Fase Lútea o Fase Postovulatoria

Resulta que para que las pastillas anticonceptivas sean efectivas en su función prevenir un embarazo, estas actúan impidiendo la ovulación. Walaaaa … Es decir, impiden la que aquí nombramos anteriormente como fase 3.

Al impedir la ovulación, no se produce tampoco el cuerpo lúteo (Que es esa etapa en la que tu cuerpo se prepara para la menstruación, que empieza un día después de la ovulación y termina cuando tu periodo va a comenzar). Así que la fase 4 tampoco se ejecuta.

Con los anticonceptivos, tampoco se segrega progesterona en la segunda mitad del ciclo. Por ende, la administración de anticonceptivos combinados inhibe el desarrollo folicular, (sino hay desarrollo folicular estaríamos hablando que la fase 2 tambien se encuentra suprimida) y como mencionamos antes ya no está la ovulación y la formación del cuerpo lúteo. 

Entonces … cómo es posible que sigamos menstruando? No tiene sentido verdad? Bueno pues resulta que cuando terminas tus pastillas cada mes y tienes la semana de “descanso” y no tomas la medicación hay una bajada hormonal que hace que tengas incluso algunos síntomas menstruales,  hace también que se descame la capa que recubre la matriz, provocando pérdida de sangre. Pero no es tejido endometrial como tal, porque como ya explicamos el endometrio se genera como resultado de la ovulación, y sin ovulación no hay fase lútea y todo lo demás.

De hecho, son sangrados que simulan una menstruación, pero que en realidad no lo son porque no ha habido ovulación, así entonces tiene lugar una “falsa menstruación”. Y a esto A esto se le llama “Sangrado por deprivación” 


OTRAS COSAS QUE DEBES SABER, ACERCA DE LA PILDORA, PUEDE CAUSAR

  • DISMINUCIÓN DEL LÍBIDO: Cambios en los niveles de estrógenos producidos por la píldora también se asocian a cambios en el deseo sexual ó perdida de este.
  • NUTRICIÓN: también pueden  afectar  la capacidad del intestino de absorber las vitaminas B, en especial la B6, ácido fólico y B12. También inhibe la absorción de zinc y magnesio. El bajo contenido de zinc podría ser la causa del acné antes y después de dejar la píldora.
  • SEQUEDAD VAGINAL: El uso prologando de los anticonceptivos hormonales, reduce la producción de fluido cervical fértil. Esta causa puede ser un problema a la hora de quedarse embarazada.

Sé que leer esto la primera vez puede generar confusión o incluso duda, pero vale la pena que nos cuestionemos acerca de suprimir algo tan vital para nuestro cuerpo como lo es nuestro ciclo menstrual.

Cada una está en el derecho de contar con información necesaria para decidir lo que considere mejor, aquí quiero aclarar que no estoy mencionando los anticonceptivos como tratamiento médico, simplemente que conozcamos un poco mejor el funcionamiento y efecto de estos en nuestro cuerpo.

Escrito por: @marianacastillo07

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